Materia y vida

 (Vit. 86)

Hace cuatro mil millones de años la atmósfera estaba compuesta de una mezcla de hidrógeno, metano (carbono, hidrógeno), amoníaco (nitrógeno, hidrógeno) y vapor de agua (hidrógeno, oxigeno). La energía solar, continuas descargas eléctricas y altas temperaturas provocan en esos compuestos, reacciones cuyos productos resultantes son lo que llamamos moléculas orgánicas (aminoácidos, azúcares, lípidos) que van cayendo a la superficie acuática, uniéndose a elementos como hierro, fósforo y magnesio. Y con el tiempo por diversas reacciones se obtienen moléculas más complejas (macromoléculas), son las proteínas y ácidos nucleicos.

Ese medio acuático, con gran actividad química, irreversible, por la acción catalítica (amplificadora) del hierro, fósforo, magnesio y las proteínas enzimáticas, forma lo que se llama "sopa primitiva" y es donde se origina la vida, primitiva, consistente en macromoléculas lipoprotéicas, especie de membranas que se cierran sobre sí mismas, individualizándose del medio externo. Haciendo intercambios entre el medio interno y externo de materia y energía, y que persisten por reacciones que toman energía a partir de mecanismos químicos, que modifican las velocidades de reacción, de modo que no se llegue al equilibrio, que es la muerte. La acumulación de materia las hace crecer y mecanismos internos las rompen haciendo nuevos vivientes menores.

Estas "microgotas" con mejores condiciones sobreviven y se multiplican y así en millones de años hay una posible evolución, selección de individualidades.

Estos primeros vivientes los llamamos heterótrofos, porque toman materia orgánica, de la que es rica el medio externo. Las reacciones de estos seres dan como resultado anhídrido carbónico (carbono, oxigeno), agua (hidrogeno, oxigeno) y energía para mantenerse y esta materia resultante va al medio externo, estas reacciones son la fermentación.

Los individuos con éxito frente al medio dan copias exactas de sí y con millones de años invaden el medio, es la llamada invariancia de una especie.

¿Cómo ocurre esta invariancia? Por las macromoléculas: proteínas y ácidos nucleicos.

Las proteínas son cadenas de veinte aminoácidos (compuesto de nitrógeno, hidrógeno, carbono, oxígeno y veinte radicales distintos), que tienen todas las posibles sucesiones sin ninguna norma de orden, tienen cargas, que hacen que se plieguen en un mínimo volumen, siempre igual en cada proteína (estereoespecificidad) presentando la misma forma.

Los ácidos nucleicos, cadenas de nucleótidos (azúcares, unidos a base nitrogenada y radicales fosfóricos), unidos unos a otros, los nucleótidos, por los azúcares, también sin orden previo.

La cooperación de ácidos nucleicos y proteínas hacen posible la invariancia. Dos cadenas de ácido nucleico unidas por sus bases nitrogenadas (lo llamamos ADN). Esas bases son adenina, guanina, citosina, timina, que solo se unen A-T, T-A, C-G, G-C, sin orden ni limitación, estas dos cadenas toman forma helicoidal. La actividad hace que se separen estas cadenas, y cada una incorpora nucleótidos del medio y así se recomponen dos ADN iguales al primero.

Y las proteínas que en medio externo fueron secuencias al azar, en el medio interno se formaran según la pauta de asociación de aminoácidos a las cadenas de ácido nucleico, tripletes determinados del ácido nucleico asocian los aminoácidos correspondientes, con lo que ya habrá un orden, para hacer las distintas proteínas, repitiéndolas.

Todo ello ocurre por la gran actividad química que es la vida, reproduciéndose individuos idénticos con sus propias e idénticas proteínas plásticas y proteínas enzimáticas para sus productos catalizadores.

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